NUESTRO PADRE JESÚS EN SU AGONÍA DEL HUERTO
Utilizando la viga maestra del Palacio de la Condesa de Gracia Real,
derruido posteriormente a la contienda civil, el polifacético escultor y
pintor D. Luis Aldehuela Gómez, confecciona la Imagen del Cristo en su
agonía del Huerto.

Imagen confeccionada con madera de cedro, de
semi-candelero y de vestir, en el que se conjugan la expresión de la
cara, juntamente con el sentimiento derruido y anheloso al esperar los
acontecimientos que el Padre le depara.
En un primer
momento el escultor intenta reflejar en la cara, la calma y el sosiego
de una expresión serena y sensata elevando la mirada al cielo, a la vez
que como se expresa en el Evangelio de S. Lc c.22 vers. 44, “y el sudor
se convirtió como en gotas de sangre”, señala con gran ímpetu un
reguero de color rojo y limpio, cayendo por sus sienes.
Posteriormente a esta culminación de faz, el escultor
nos muestra unas
manos amplias, limpias y sobrecargadas por el peso de la responsabilidad
y según boceto del imaginero las deja caer al suelo con sentido de
espera ante la llegada los sayones.
Es entonces, cuando nos
recuerda la historia que es en ese preciso instante cuando un ángel,
reconforta con su cáliz la situación vivida por Jesucristo, abandonado
por sus discípulos. En un primer momento se diseña el Misterio portando
el ángel la Cruz de la Salvación, para posteriormente convertirse en
Santo Grial.

Como podemos ver en esta retrospectiva, se
expone el proyecto del escultor anteriormente a la ejecución de la obra,
proyecto aprobado por la Junta de Gobierno y culminado para la Semana
Mayor de 1943. Apreciamos la postura del Angel complétamente diferente a
lo anteriormente visto, posicionando a este al lado de la imagen
de Cristo y no frente a él. Como termino de la obra nos ofrece unos
pies tensos rígidos y sin apoyar en el suelo, símbolo de inquietud y
tensión.

Es en los albores del S.XXI, es cuando la
hermandad se dispone a comenzar con la restauración de las Imágenes
comenzando en 2001 con la Imagen del Cristo, y entregando dicha imagen
al escultor sevillano Salvador Madroñal. Este comienza la restauración
completando el cuerpo con un candelero completo, destruyendo el anterior
y depositando sus cenizas en el interior, continua con limpieza
completa bajo estudio de insectos y terminando con la restauración al
completo de la policromía dando esplendor y viveza a todo el conjunto,
destacando la mirada. Es cuando la Hermandad disfruta de la túnica
encargada previamente a la restauración en terciopelo granate con
bordados en oro fino, obra de Fco. Javier García y Martín Suárez.
NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
“Salve Regina, Mater Misericordiae vita dulceo et spes nostra
Salve”. Ha llegado el momento de exponer ante todos vosotros la realeza
de Nuestra Madre. Es, en los comienzos de la segunda mitad del S. XX,
cuando el mismo grupo que años anteriores reorganizó y refundo la
antigua Hermandad de la Agonía de Nuestro Padre a finales de la primera
década del mismo siglo, cuando se plantean la necesidad y ambición de
culminar el trabajo comenzado, y es cuando el segundo Hno. Mayor, D.
Fernando Sordo Pardo, expone ante el Cabildo de Oficiales en el año
1950, la posibilidad de encaminar su mayorazgo hacia la adquisición de
la Imagen de Nuestra Señora de los Dolores.

Grata fue la sensación en el Cabildo de Oficiales, que el año
posterior a su toma de posesión en el año 1951, se incorpora a la
Hermandad una magnífica talla de candelero, proveniente de los Talleres
del Arte Español de Madrid. Podemos apreciar unas de las primeras
imágenes del rostro de María Stma, al igual que otra del primer cortejo
de la herrmandad haciendo el desfile procesional, concretamente nos
referimos a la retrospectiva expuesta en el enlace “historia”, en ella
vemos el transitar entre las calles 22 de Julio y Ollerías, acompañada
de un gran séquito compuesto como no podía ser de otra forma por un
amplio grupo de Seminaristas pertenecientes al Convento-Seminario de los
P.P. antes de conformarse en Parroquia en 1967. Vemos en la foto
izquierda la toca sobremanto que llevaba originalmente, hasta que años
posteriores en torno a 1987 se adquirió la nueva toca y saya siendo Hno.
Mayor D.Rafael Ramos Arazola.

Con el paso del tiempo y las nuevas etapas de la Hermandad,
a María, le llegó también el momento, (como ya hemos visto con el
Cristo), de su restauración para poder afianzarla al paso del tiempo; y
nuevamente se plantea el Cabildo de Oficiales que D. Salvador Madroñal
intervenga y restaure la imagen dotando en este caso de un nuevo y
perfecto candelero al uso, haciendo estudio previo del interior, y
descubriendo partes no visibles anteriormente. En el año 2005 entrega
dicha Imagen completamente restaurada a la Hermandad, procediendo esta a
conmemorar este acto con la Bendición de María Stma.
Al
igual que anteriormente se hizo, el Cabildo para esta ocasión incorpora
a la Imagen, la restauración completa de la corona, una nueva daga de
capilla, tocado en Chantilly francés y coquilla en malla con bordados
en oro fino y perlas.
Es en esta última etapa,
cuando Maria Stma comienza a disponer de un amplio y extenso ajuar,
tanto en, tocados, sayas, atributos, joyas; en definitiva la Hermandad
viene a cumplir con uno de sus grandes retos, que se adapten las
imágenes a las diferentes etapas litúrgicas del año, para de esta forma
participar todos los hermanos del encanto de Nuestra Madre, como de la
asistencia a la Parroquia.